Tomino

Tomino

martes, 29 de diciembre de 2015

¿Es el BM patrimonio cultural de un pueblo?









Me preocupa que la respuesta a esta pregunta sea afirmativa y esté dada por hecho. Más alarmante es cuando escucho a alguien de mi país asumiéndola con cierto gesto de resignación. Porque es ahí cuando consumados imbéciles de otros lugares del mundo emiten opiniones racistas acerca del BM que hacemos en México. Por fortuna sólo he tenido un par de experiencias virtuales de esa índole, las cuales me motivaron a transmitir esto que les quiero decir hoy. Por lo general la respuesta que he notado desde otros países hacia mi música y hacia el BM mexicano, es de creciente apoyo y admiración. Pero nunca faltarán excepciones, como un youtuber que me confrontó exclamando que cómo osan los mexicanos tocar un género que no les corresponde. O aquel que supuso que el nombre de mi proyecto, al estar completado por el sustantivo wolf, implica insinuaciones raciales que debería considerar. Pareciera que lo que está diciendo es que sólo las bandas arias tienen permitido portar tal designación. He machacado hasta el cansancio que cuando yo hablo de lobos lo hago de una manera, si quieren verlo así, filosófica. ¿Pero qué va a entender un simple metalhead de eso? Alguien que no se interesó en leer mis letras y simplemente por tocar BM en un estilo ciertamente primitivo pensó que estaba tratando de imitar la propiedad artística de otros. Menudo idiota. 


Verán, estoy de acuerdo en que por sentido común es ridículo que un sujeto, con un porcentaje racial encabezado considerablemente por sangre indígena, negra, etc. haga un proyecto de BM y diga “con tu martillo, Thor, aplastaré a los impuros”. El problema es que la enunciación ideológica que sostiene la posibilidad de ese absurdo, tiene efectos más fuertes de lo que aparenta. Contiene, entre otras cosas, el imperativo de una identidad. ¿Qué significa esto? Que si te ves ridículo creyéndote hijo de Thor siendo latinoamericano, lo coherente, serio y adecuado para ti es que toques cumbia y salsa. Ahí debería radicar tu verdadera identidad, diría la vox populi. Eso por sí mismo también es un error. ¿Quién eres tú para dirigir las identificaciones de los demás? Si de hecho, las propias, son inconscientes. Es decir que el concepto de identidad puede llegar a ser contraproducente, porque no erradica el racismo, incluso me atrevería a decir que lo sostiene.


Por eso en uno de mis videos de la subversión del BM digo algo que haría menester aclarar: que si alguien considera que la manera de hacer BM mexicano auténtico es volviendo al paganismo indígena está, de algún modo, aceptando la naturalidad del BM noruego y extrapolándola a su contexto de manera metafórica. Y está bien, pues respeto y aprecio muchísimo la calidad artística de muchas bandas de BM prehispánico. En lo único que llamo la atención es en que no adoptar algo que pareciera ser propiedad de otros, es dar la razón de que efectivamente es su propiedad. Eso es algo que me gustaría cuestionar. No me estoy refiriendo a los dioses, sino al sonido. Claro que hay cosas que contrastan con nuestro contexto, es decir, como ejemplo, acepto que no podría existir el concepto Immortal en México, porque sus letras hablan de Noruega y de su misticismo. Pero fíjense que dije el concepto Immortal; pero la música, ella es otro asunto. Aunque pareciera estar amalgamada completamente a su significado, sabemos que la música es más bien significante. Para decirlo fácil: la música BM puede ser tocada en México sin entrar en ninguna contradicción étnica, de la misma puta manera en que cualquier blanco puede tocar jazz. Obviamente cuidándose de no copiar; porque no es lo mismo copiar a tocar un género que ya existe: si fuera así, cualquier músico sería un simple imitador. Por otro lado, la ideología del BM no se reduce a nieve, bosques y neblina. No alcanzo a concebir la ingente estupidez que corroe el pensamiento de quien diga lo contrario. Más todavía: quienes han hurgado suficiente en la esencia del BM sabrán que consiste en múltiples vacíos, a los cuales responden creaciones en cualquier parte del mundo. Jamás invitaría a nadie a imitar lo que hacen bandas en Europa, mas no hay manera de espulgarnos totalmente de influencias. De la misma manera en que el BM tuvo influencias, y ellas no le quitaron singularidad. Así, cada quién tiene que encontrar su propia manera de innovar. En mi caso lo hago abordando ciertas temáticas, con un toque de ironía pero con la seriedad de una teoría. Psicótica, sí, pero se sostiene. Quienes lo hacen al estilo pre-hispánico, total apoyo, los que lo hacen de otra manera, también. Pero que lo hagan. No niego que el origen cronológico del BM esté situado en ciertos países escandinavos, ellos ciertamente lo inventaron, pero yo propongo redefinirlo. Creer que los inicios del BM fueron el único verdadero BM como tal, es estar buscando el Edén perdido por la marca de una clase de “pecado generacional”. Esa sí que es una contradicción con el espíritu del BM. 


No participemos ya de la idea de que nosotros sólo hacemos tributo de algo que es patrimonio de otros, alcemos la voz por nuestra manera de hacer ese arte, y defendámosla ante las ratas racistas. 


(Pronto versión traducida al inglés). 



-Chaoswolf

martes, 24 de noviembre de 2015

Entrevista a Chaoswolf por Fractura Zine



1.   SIEMPRE ES UN GUSTO ENTREVISTAR A UNA BANDA DE MÉXICO, POR LO QUE AGRADEZCO QUE NOS OFREZCAS UN ESPACIO PARA CONTESTAR ESTA ENTREVISTA. CHAOSWOLF VIENE CON DISCO NUEVO ENTRE SUS GARRAS. “TEMPLO DE PALABRAS MUERTAS”, LANZADO POR EL SELLO BELORRUSO SYMBOL OF DOMINATION PROD. Y EL NACIONAL CALIGO ARCANUM PRODUCTIONS, ¿DE QUÉ MANERA SE FUERON DANDO LAS CRCUNSTANCIAS PARA ELEGIR SACAR SU SEGUNDO LARGA DURACIÓN DE ESTA MANERA?

El gusto es mío, camarada. Pues verás, el trato surgió por factores económicos, ya que el álbum es un cd-pro limitado a 500 copias. Se necesitaban mínimo dos sellos para lograr su pronto lanzamiento. Con Caligo Arcanum ya teníamos apalabrado desde hace unos 2 años trabajar en alguna producción. Luego comencé a grabar y tardé casi un año en terminar los temas. Finalmente, contacté a Aleksey de Symbol of Domination y le agradó la idea de participar en este trabajo por fin realizado.

2.   HE ESCUCHADO EL TRABAJO FINAL Y ES UN MADRAZO DE AGRESIÓN MUSICAL, PERO QUE TAMBIÉN LOGRA TRANSMITIR UNA CRUDEZA QUE POR MOMENTOS SE INTERRUMPE POR PASAJES QUE LLEGAN A SENTIRSE DEPRESIVOS. ¿CÓMO LOGRAS INSPIRARTE Y TRANSMITIR ESOS SENTIMIENTOS AL MOMENTO DE COMPONER LOS TEMAS?

Mi intención era que la música de este disco fuera más dinámica, con cambios repentinos y elementos inesperados, esto debido a que en mis comienzos –creo yo- mi música era más lineal.

3.   CREO SIN TEMOR A ERRAR, QUE CHAOSWOLF ES PROYECTO DE UN SOLO INDIVIDUO, RESPALDADO POR MÚSICOS DE SESIÓN, O AMIGOS QUE COLABORAN PARA CIERTO PUNTO FACILITAR LA EJECUCIÓN DE LOS TEMAS, TANTO EN ESTUDIO, COMO EN EL ESCENARIO, ¿FUE UNA ELECCIÓN PROPIA CREAR TU BANDA DE ESTA MANERA, O EL MOTIVO HAN SIDO LAS CONDICIONES EN CADA EPISODIO DE TU DISCOGRAFÍA?

En parte es como mencionas al final de tu pregunta: se ha procedido con lo que está al alcance en ciertas circunstancias (incluso a la hora de grabar). Pero por otro lado, no podría considerar a Chaoswolf como un proyecto meramente solitario, ya que la participación de Senectus ha sido esencial. Es decir, lo considero un integrante formal del proyecto. Agrego que la participación de todos los músicos en Chaoswolf ha permitido lograr algo a lo que solo no hubiese podido llegar. Aunque entiendo el sentido de tu planteamiento inicial y considero que en eso no yerras: es un proyecto solitario en el punto en que sin mí Chaoswolf simplemente no existe, y no lo digo en un sentido narcisista –¿o quizá sí?- sino que, por ejemplo, si un día agarro unas cazuelas, mi guitarra y grabo una rola toda rancia y decido titularla “El amargo infortunio de la falta de bateristas” será auténticamente una rola de Chaoswolf. Eso o aprendo a tocar batería, lo cual es un poco más complicado, pero no imposible.  


4.   SE QUE ESTÁS EN CONTRA DE LA TENDENCIA CADA VEZ MÁS IRÓNICA Y ABSURDA DEL LLAMADO -TRUE BLACK METAL-, QUE CON EL TIEMPO SE HA CONVERTIDO EN UNA FALSA MASCARETA MÁS PARA CULTIVAR UN HEDONISMO, QUE REALMENTE ELEGIR UNA POSTURA ANTE LA REALIDAD, ¿DESDE LOS PRINCIPIOS DE CHAOSWOLF HAS TENIDO ESA PERSPECTIVA CONTRA LA MODA EN EL BLACK METAL, O HA SIDO UNA IDEA QUE CONTINÚA GESTÁNDOSE A TRAVÉS DE LOS AÑOS?

En cuanto a la postura crítica que siempre adopto, y por la cual no soy un proyecto del todo deseable para la escena BM, siempre digo dos cosas:
1. No hay objeto con el cual sea más crítico que conmigo mismo. 2. Yo no ataco a personas, ataco causas triunfantes (esto último es una paráfrasis de Nietzsche). Es decir, cuando emito una crítica sobre lo true es porque he vivido en carne propia sus efectos alienantes. Y no es que piense que la tendencia true sea de pazguatos, sino que pienso que tiene un fuerte efecto de atracción, cuyo peligro advierto. Gente pendeja siempre va a haber, pero el problema no es la gente sino, digamos, la realidad pura de los pensamientos, fuera de quien los esté pensando.
Eso sí, desde el principio me he considerado en contra de la moda en el BM, aunque fuese una idea que tardó muchos años en alcanzar un desarrollo más riguroso. No creo haber culminado aun mi postura en este asunto. Es casi seguro que así como mis ideas hoy chocan con muchas del pasado, las del futuro choquen también. Pero por más cambios que pueda tener, algo permanece y es que soy inconforme, discordante. Una vez Senectus me dijo que yo era más bien un “true de closet”, jajaja, me pareció una buena designación.

5.   EL MATERIAL DE CHAOSWOLF HABLA POR SÍ SOLO, DE SU EVOLUCIÓN Y MADUREZ A TRAVÉS DEL TIEMPO CON LOS DEMOS Y SPLIT QUE HAN SURGIDO DESDE 2007; SIN EMBARGO, ¿QUÉ PODEMOS SABER ACERCA DEL MÚSICO EN SÍ, DE QUÉ MANERA CONSIDERAS QUE TE INICIASTE EN LA MÚSICA?

Empecé tocando el teclado como a los 14 años (sacando canciones de Dimmu Borgir, Cradle of Filth, Moonspell, etc.), luego probé suerte con los gritos, al principio no salió nada bien, pero fui mejorando, y al final comencé a aprender guitarra, a los 18 aprox. Nunca he tenido una formación musical de índole académica, sé muy poco de música, por ende tengo casi nulo interés por las bandas técnicas o la implementación de esos estilos al BM. Por eso supongo que Chaoswolf tiene ese sonido que muchos consideran old-school.

6.   LA PREGUNTA OBLIGADA A CONTINUACIÓN, ES SABER CÓMO SE FUE DANDO TU INMERSIÓN AL METAL EXTREMO, Y NO SOLAMENTE ME REFIERO A TU ADICCIÓN POR ESTE GÉNERO, SINO AL DESPERTAR DEL INSTINTO POR COMPONER Y QUERER LLEGAR A CREAR UN ENTE POR DONDE PUDIERAS DAR A CONOCER TU PARTICULAR VISIÓN DEL BLACK METAL?
Bueno, es como si la música te llegara y de inmediato surgiera el impulso de devolverla. Así hasta que empecé con el deseo de formar una banda. Al principio no tenía mucha idea siquiera de lo que quería hacer, pero con el tiempo fui trazando el camino hacia el BM y después, acabé conceptualizando. Ya no era solamente el deseo de hacer música, sino de crear algo tan propio que tenía que plasmarlo en escritos que explicaran desde dónde estoy abordando lo que hago. A eso le llamé el Orgenlatém. Luego las letras de las canciones también tuvieron el giro de dejar de hablar sobre tópicos comunes en el BM -p. ej. plegarias a ciertos demonios, la guerra satánica anti-cristiana, la oscuridad perpetua en el profundo bosque de las sombras, entre otros- y meterme a explorar otras posibilidades. Y es que ya había escrito muchas canciones sobre temas clásicos, necesitaba algo más.

7.   LAS CONSTANTES REFERENCIAS A FILÓSOFOS ¿REFLEJAN UN INTERÉS PERSONAL POR ESAS CORRIENTES DEL PENSAMIENTO (DESCONOZCO SI ERES PSIQUIATRA O ESTUDIANTE DE ALGUNA LICENCIATURA AFÍN), O LLEGAS A ESTOS PERSONAJES EN UNA BÚSQUEDA POR ENTENDER AL INDIVIDUO Y SU EXISTENCIA?
Ambas cosas. Conectando mi respuesta con la anterior, esas referencias filosóficas están ahí porque ellas me han ayudado a articular una nueva manera de dirigir a Chaoswolf. Suelo contar esa anécdota que va más o menos así: un conocido cuyo género favorito me atrevería a decir que es el BM, comentaba que el género pasaba por una crisis de época, porque ya a nadie asusta, ya no tiene ese toque novedoso y subversivo que en sus inicios, cosa que es normal si nos situamos en nuestro contexto de mundo ciber-globalizado. Yo le comentaba que la solución acaso estuviese en la filosofía. No a la manera de hacer filosofía estrictamente hablando, sino tomando el gesto mínimo del proceder filosófico: cuestionarse. Tú mencionas: el individuo, la existencia; sí, todos esos temas me fascinan, pues me dedico al psicoanálisis, por ende todo lo que atañe a la subjetividad es de mi apasionado interés. La vida y la muerte, el ser, la realidad, todos esos temas que quizás inciten a preguntas y respuestas de tintes metafísicos, aparecen todo el tiempo en el trabajo clínico. Por eso Freud gustaba de asociar la paranoia a una suerte de sistema filosófico. Ya he dicho en otros lados que la locura es el núcleo de nuestro ser.

8.   EN EL TRACK “LA MUERTE DE CALVARIUM FUNESTUS (O EL GESTO IRÓNICO DE SU SEPULTAMIENTO)”, LA LETRA ES UN DIÁLOGO DE POSTURAS REFERENTES AL BLACK METAL QUE A MI PARECER, DEFINEN DE MANERA CONCISA EL CONCEPTO DE CHAOSWOLF FRENTE AL BLACK METAL: UN TEMPLO DE PALABRAS MUERTAS. ¿QUÉ PODRÍAS EXPLICAR AL RESPECTO?
Bien, la letra es un tributo a la primera banda que formé, Calvarium Funestus. Considero que esta banda se merecía alguna clase de homenaje y por eso hice esa canción. Podría decir que gracias a CF es que logré definir –a punta de ensayo y error- lo que es el BM, incluso si apelo a la imposibilidad de definición. Y sí, en esa canción digo que el BM es un templo de palabras muertas, título del más reciente álbum. Desglosando eso lo primero que aparece es el templo, que nos remite a un lugar. Sin embargo, no es un lugar de pertenencia, o lo que sería lo mismo, es un no-lugar. De palabras... Está hecho de palabras y al mismo tiempo le habitan palabras. Es decir que se trata de lenguaje. El BM es un género con especial énfasis en el lenguaje. Pero están muertas, ¿no acaso el BM una especie de muerto viviente? Es decir, siempre existe la tensión entre lo que es y “lo que una vez fue” (Det som engang var, diría Burzum jeje). Pero justamente eso es lo que transmite, una nostalgia. Yo diría: nostalgia de un Dios muerto. De paso te comento que el subtítulo de la rola significa que es irónico matar a CF porque eso no hace otra cosa que inmortalizarlo.
9. SIEMPRE ES UN GUSTO ENCONTRAR UN TRABAJO MUSICAL PROFESIONAL, CON IDENTIDAD Y ADEMÁS UNA LÍRICA QUE ESCAPA DE LOS TEMAS COMUNES Y SOBRE EXPLOTADOS EN EL BLACK METAL COMO EL SATANISMO POPULAR Y LAS BLASFEMIAS QUE RONDAN LO RISIBLE, ¿TODAVÍA PODRÍA CONSIDERARSE AUTÉNTICA UNA BANDA QUE SE PRESENTE CUBRIENDO TODOS LOS CLICHÉS DEL BLACK METAL?
Vaya, es una pregunta difícil. Porque te podría decir que todas las bandas que me gustan, me gustan por su autenticidad. Aunque, sería un poco soberbio querer determinar la autenticidad de otras bandas. Finalmente creo que todas argumentarían en contra de una imputación de inautenticidad. Desde considerarse indiferentes a la opinión del otro hasta atacar con rabia a aquel que las ha juzgado. Otra cosa: es difícil hablar de una autenticidad pura cuando el primer hecho es que tocamos un género con ciertos lineamientos simbólicos que en menor o mayor grado se respetan. Hay quienes los respetan tan poco que se han ganado mi admiración, como Woods of infinity cuando le hacen cover a un grupo de pop adolescente, Peste Noire cuando mete trompetas y cacareos en una canción o Vondur simplemente con existir. Sin embargo, no es que esté mal seguir los clichés del BM, el problema es hacerlo de manera automática, sin reflexionar, sin cuestionarse nada, eso para mí ya entra en el terreno de la inautenticidad. Ahora bien, hay bandas que quizá no tengan ideas muy auténticas pero su sonido les compensa esa falla. Por supuesto que, la idea que propongo es tratar de ser lo más auténticos que se pueda aun sabiendo que es imposible del todo. 

9.   ACORDE A LAS SEMANAS FINALES DE 2015 Y CON LA INTENCIÓN DE QUE ESTA ENTREVISTA TAMBIÉN SIRVA PARA COMPARTIR Y EXPANDER NUESTRO GUSTO MUTO POR EL METAL EXTREMO, ¿QUÉ BANDAS PODRÍAS RECOMENDAR QUE EN ESTE AÑO TE HAYAN SORPRENDIDO O HAS DESCUBIERTO Y CREES MERECEN LA PENA SEGUIR DE CERCA?
Te recomiendo el nuevo disco de Tiamat, The Scarred People, creo que ya tiene 2 años que salió pero yo apenas lo escuché hace poco. Conocí una banda de death que se llama Vorum. ¡El nuevo de Iron Maiden, por supuesto! También escuché una banda que se llama Psychonaut 4, aunque su estilo está muy muy en la vena de Lifelover, creo que tienen algo propio.

11. FINALMENTE Y PARA CONCLUIR ESTE ESPACIO, NUEVAMENTE AGRADEZCO TUS RESPUESTAS Y EL TIEMPO QUE DEDICASTE A FRACTURA, COMPARTE TUS ÚLTIMAS PALABRAS PARA LOS LECTORES DEL FANZINE.
Agradezco a Fractura Zine por el espacio, me agradó bastante la entrevista, muy bien pensada, también aprovecho para saludar y agradecer a todos los que apoyan a Chaoswolf, ¡en verdad lo aprecio!
 

viernes, 6 de noviembre de 2015

De la hipsteria cuestionada a la luz de una subversión del BM





Acaso salten rápidamente a la vista las palabras que componen el término neológico que se propone a modo de título: hipster e histeria. Ya el autor Ricardo Garza Laude ha escrito un libro con el título “Hipsteria”, cuyo juego significante –creemos- apunta a entender histeria como euforia. Por supuesto que hipsforia no posee la ayuda fonética suficiente como para ser utilizado sin titubeo. Pero a nosotros nos interesa cómo resuena el significante histeria, no tanto así la histeriografía sociológica del término hipster; no nos encontramos autorizados para decidir quién es un hipster auténtico y quién no, tampoco nos es urgente remitirnos al primer hipster de la historia para moldear a partir de ahí que lo que actualmente se llama hipster es un malentendido. Mucho menos pretenderíamos hacer un catálogo de rasgos de personalidad y conducta que al cumplir cierta acumulación numérica arrojen el resultado hipster. Sin embargo, ya en escritos pasados he utilizado esa palabra para designar cierta experiencia dentro del BM, pero su utilización no tuvo en absoluto una finalidad teórica sino jocosa. Aunque eso no signifique que nuestro discurso esté exento de teoría, sino que acaso pudiese ser el esbozo de una futura teoría acerca del BM; si eso importa o no, si tiene utilidad práctica o no, es algo que no me interesa. Lo que puedo decir es que no seré el único, si bien quizá sí el primero, en abordar al BM desde conceptos. ¿Es el black-hipsterismo un concepto? Sí y sólo sí lo entendemos desde la estructura (inacabada, difusa, pero que se sostiene) del Orgenlatém, es decir, desde mi pluma. En otras palabras, cuando aludo a lo hipster no lo estoy entendiendo en un modo unívoco, ni tampoco es un término para atacar a nadie, aunque sí para “discriminar”, mas no caigan en la trampa de lo peyorativo y vayamos sobre el camino.


La histeria dentro del psicoanálisis ha tenido notables variaciones, inclusive llegando a un momento en la enseñanza de Lacan en la cual se eleva a la categoría de discurso. Es un discurso sin el cual no existiría el discurso psicoanalítico, del mismo modo en que no habría Orgenlatém sin la ideología del BM, por lo cual ahora construiré algo a partir de las coordenadas que me permite esa hipsteria que se asoma en nuestra experiencia. 


En un diálogo de GTA V (Grand Theft Auto V) retratan un diálogo que en mi experiencia ha sucedido muchas veces –y en diferentes contextos-: Michael comienza por hacerle un par de preguntas a Trevor, sobre su lugar de residencia, su vestimenta, sus gustos, su estilo de vida, recabando al final toda la información para decirle sin sutileza: “You are a hipster!”. Trevor responde-naturalmente- que odia a los hipsters y que de hecho se los come por diversión, a lo que ingeniosamente Michael replica: Hipsters love saying they hate hipsters.



Por supuesto que Trevor es un personaje hosco, sucio, soez, que no es fácilmente comparable con un hipster cualquiera, cosa que Michael no está dejando de lado. Por ello argumenta: eres lo que los hipsters aspiran a ser; dicho de otro modo, un hipster elevado a su máxima expresión.  Poniendo de ejemplo su vestimenta, le dice, parafraseando: no eres falta de gusto, de ser así usarías ropa común y corriente, en cambio usas ropa deliberadamente áspera a la vista, eres, pues, ¡la oposición al gusto! ¿Por qué retomamos esta –divertida, por lo demás- conversación? Por lo paradójico que resulta el hecho curioso de que es un su negación que –según Michael- el hipster se afirma. Es en el desdoblamiento del espejo donde un hipster, sea cual fuere, constituye su identidad; en otros términos, es desde la exterioridad negada (aquello otro que a veces es llamado lo mainstream) que crea su interioridad afirmada. Hay quienes notarán que esto no es exclusivo del hipsterismo, sino que abarca la función de desconocimiento que es propia del yo. La figura –fantasmática- del hipster sólo nos la señala. Fantasmática implica para nosotros que no pretendemos situarla en una realidad objetiva pre-discursiva. Y que no se entienda que el mundo es entonces pura fantasmagoría, sino que más bien el fantasma es una estructura que posibilita hablar de realidad. El fantasma es una respuesta a las marcas de ausencia que el significante deja en el sujeto, la división realidad/fantasía es, pues, efecto de dicha operación. Por lo cual yo entiendo como figura fantasmática a un objeto que, independientemente de su realidad fáctica, pone de manifiesto la relación –problemática- del sujeto con el goce –innombrable- del Otro. El cristiano para el anti-cristiano, el judío para el nazi, el poser para el true, etc. Pero ¿quién es el antípoda del hipster? ¿Acaso él mismo? Muy probablemente, y esto es lo interesante. Empero, nuestra atención la enfocaremos hacia la relación que se establece entre el BM y lo hipster, evidenciada para nosotros en la popularidad que los “post” han adquirido en estos tiempos. Uds. saben, post-rock, post-black, post-industrial, etc. El prefijo que apunta al “después”, a lo nuevo en comparación con lo repetido, se ha convertido de hecho en algo que prolifera con cierta autonomía, habiendo individuos que dedican su regocijo musical casi en totalidad a dicha derivación. Muchos de los que otrora escuchaban BM cedieron a ese cambio de piso, digamos, en el que suponen haber ascendido. Me he llegado a topar con juicios tales como “el BM ya pasó, ya no asusta a nadie (¡¿y a quién demonios le interesa asustar?! Me pregunto), ya es conocido por todos, ahora lo novedoso es el post-black/shoegaze”. Sabemos que por sí mismo el shoegaze es un género que ya tiene connotaciones "post". Las variaciones y la diversidad de géneros que se entrelazan en la tendencia “post” no será objetivo de nuestro análisis, sino poner en mesa algunas de las posibles inclinaciones subjetivas que están asociadas a ella. En primer término, hemos visualizado que hay quienes lo conciben como una evolución, como un perfeccionamiento. De la misma manera en que un púber cualquiera, al pasar de las bandas a las que tenía acceso gracias a MTV a otras que han nadado en las aguas del underground, supone estar en crecimiento, de lo simple a lo complejo, de lo que es para las masas a lo que es para unos pocos, de esa misma manera muchos conciben el paso del black al post-black. Y para decirlo pronto, sostenemos que no es otra la ilusión que afecta al hipster cuando dice “es que eso ya no me gusta porque se volvió mainstream”. ¿Se ve?


En el plano de los gustos musicales, se tiende a creer que elegimos la música que escuchamos por buen criterio, buenos gustos, oído refinado o mentalidad evolucionada; sin excepción considero todo ello como ilusorio: sigo de cerca a Freud en esto, la verdadera elección es inconsciente. Las bandas musicales para mí, son representaciones, o en léxico lacaniano, significantes, se condensan, desplazan, pero siempre están ahí para representar a un sujeto para otro significante. Y los significantes están en función de la historia de cada sujeto, p. ej. no es sorprendente que la gente con esta tendencia a lo post sea justamente aquella que hace música. El vínculo que hay con la experimentación musical es ineluctable. Y sabemos que el ser músico es también un significante. Subrayen eso. También observamos que dentro de lo post figura, aunque quizá no dentro del mismo grupo, aquello que invita a un minimalismo exacerbado. Grupos que tocan dos o tres acordes por hora, cuya finalidad acaso sea matar de aburrimiento, pero en quienes muchos encuentran reliquias dignas de analogías con el santo grial. Por otro lado, hay bandas de “post-black” que suenan tan black que parece ocioso buscar el post y no dejarlo simplemente en que experimentaron de modo logrado. Hay álbumes tan geniales como el homónimo de Amesoeurs, como también reproducciones técnicas estúpidas y vacuas. 


Pero dejando de lado las infinitas variables en este tema, mi crítica al asignarle el prefijo post al black se entiende dentro de las coordenadas del significante. Es dar pie al supuesto de que el black ha sido superado, y por lo tanto, pensar que en esa superación radica la subversión. Yo he escrito hasta el cansancio que la subversión del BM tiene que ver con otra cosa, difícil –cierto es- de asir, pero que tiene que ver con la letra. No les diría que Chaoswolf es la subversión del BM, porque soy más bien quien está tratando de construirla, y desde ahora les digo que no hay formas acabadas. Es la tensión dialéctica que no cesa de no escribir su culminación, o podemos pensarla como la paradoja del futuro anterior: habrá sido… el BM habrá sido ¿qué? Lo que es. 


 Hay otros aspectos que en ocasiones son correlativos a lo que venimos mencionando; es decir, de esa tendencia desbordada de lo “post”. Es el hecho de que, en tanto el post supone una combinación del black con elementos ajenos a su “naturaleza”, se considera esto una especie de “apertura de mente” en cuanto a la ortodoxia clásica de lo true. El black-hipster se comienza a considerar un anti-true. Las consecuencias de esto tocan para nosotros el tema de la verdad. El blacker hipster pudiera manifestarse en aquel que considera estar rompiendo los esquemas trues que impiden la libertad creativa, y en eso pareciera que no hay mucha diferencia conmigo y mi subversión del BM. Pero para no caer en la trampa Michael-Trevor, en vez de renegar de esa semejanza, la asumiré y la llevaré más lejos, veamos cómo.


A pesar de que es generalizada la tendencia a creer que toda verdad es relativa, que cada cabeza es un mundo, el que escucha post-black con portadas rosas puede llegar a considerar primitivos a los trues que aseguran que la mejor música se hizo en los 70’s-80’s (lo cual asemeja a éste último a una postura hipstérica), mientras que los trues -en el mejor de los casos- no lo van a bajar de puto. Y aunque exista el convenio "subjetivo" de que cada quién es libre de elegir lo que le plazca, porque ingenuamente se pretende que ese mentado mundo mental es propio, ambos lados tendrán restricciones auditivas muy claras. Es bastante raro que un black-hipster se lleve bien con la música comercial, incluso con el black clásico, que si bien primitivo, ha logrado ser tan popular como uno se imagine. Y es raro que un true actualmente se declare abiertamente intolerante y cerrado, si acaso le podrían faltar un par de copas más, como ya me ha tocado observar. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la línea entre lo under y lo comercial en medio de la vorágine ciberespacial es cada vez menos asequible. Esto hace aún más difícil trazar una distinción fina entre el true y el hipster, más bien ambos términos si se llegasen a fijar sería únicamente como consecuencia de movimientos dialécticos. No obstante, dichos movimientos sólo son tales por su propia imposibilidad. La violenta multiplicidad que aparece cuando se habla de temas como: tribus urbanas, géneros musicales, tendencias, etc., no es otra cosa que una cara de lo real, de lo que no tiene simbolización posible.


Nosotros estamos usando dos términos, el true y el hipster, que parecen reducir toda una complejidad psicosociológica a meras caricaturas. Me excuso si en considerables ocasiones me he inclinado por ese recurso; sin embargo, me interesa que se articule en esos dos planos que la verdad no está sino en el vacío que de la intersección de la respectiva relación con ella que cada uno manifiesta. Tal como podría mostrarse con un diagrama de Venn.


La verdad quedaría en medio, allí donde la música se desviste de ropajes ideológico y aparece como lo que es: un objeto causa del deseo. Es decir, no está “adelante” del sujeto, sino que está causándolo. No es que debamos desnudar a la música, sino saber que su condición de posibilidad es estar siempre vestida, incluso para poder apreciar y degustar su más extraños ropajes de carne. El plano del “yo soy” o “yo no soy”, con el cual Michael jugó, es el plano especular, que visto gramaticalmente apunta al sujeto vacío de la enunciación; es allí donde puedo decir que no importa si digo que soy o no soy, porque en ambos términos el ser estará en falta. Es también por esto que mis escritos no deben tomarse como algo personal,  pues, parafraseando a Nietzsche, yo no ataco jamás a personas, ataco causas triunfantes; es decir, cuando emito una crítica no estoy pensando en cómo se auto-definen las personas desde su yo, ni tampoco que odie y explote ante cualquier mínima partícula del objeto criticado, "causas triunfantes", significa modelos de pensamiento cuyas consecuencias son inadvertidas, silenciosas y que pueden ser alteradas. 
-Chaoswolf 6/11/2015